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- Publicado: 24 Junio 2015
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Por: Kenia Rodríguez Jiménez
Foto: cortesía del entrevistado

Entrevista realizada a Luis Arjona Hernández, Licenciado Enfermero Intensivista, protagonista de la lucha contra el Ébola en Sierra Leona, África.
La comunidad de San Pablo de Yao, en la zona montañosa de la Sierra Maestra granmense, tiene el orgullo de contar con Luis Arjona Hernández, uno de los integrantes de la Brigada Médica Cubana que enfrentó la epidemia del Ébola en el África Occidental. Aunque ya no es noticia en nuestros medios de prensa lo que acontece a raíz de este flagelo, nos gustaría regalar este testimonio que forma parte de esas páginas de gloria que escribe Cuba para su historia.
De pocas palabras, Wicho, como cariñosamente le llamamos, ofrece en diáfano diálogo un relato que hace vibrar, como dijera Silvio Rodríguez: entre el espanto y la ternura.
Wicho, conocemos de tus experiencias en Pakistán y luego en la República Bolivariana de Venezuela, qué expectativas tenías cuando supiste que ibas al continente africano a combatir una de las epidemias más devastadoras.
Es cierto que había tenido otras experiencias muy distintas, en este caso, nos prepararon para enfrentarnos a trabajar en un país sumamente pobre, nos explicaron sobre todos los riesgos a que íbamos a exponernos. En Sierra Leona existe una cultura higiénico-sanitaria y alimenticia bastante pésima, así que sabíamos que iba a ser difícil, pero que lo más importante era salvar vidas humanas y frenar la enfermedad.

Todo cuidado podía ser poco, cómo se preparaban para enfrentar el trabajo diario.
La brigada a la que pertenecía realizaba un entrenamiento bastante riguroso, debíamos cumplir con una estricta disciplina, tomar todas las medidas sanitarias y seguir las órdenes a pie de letra, como decimos en buen cubano; a pesar de ello, cuando en Cuba asistimos a los talleres nos advertían que podíamos acercarnos a los pacientes hasta un metro aproximadamente, pero la realidad nos golpeó duro y hubo que desafiar algunas normas.

¿Además de esta epidemia tuvieron que atender a paciente con otras enfermedades?
Sí, el Ébola azotaba de una manera voraz, pero al mismo tiempo llegaban pacientes con Malaria, Paludismo, Dengue, el Sida y otras más; enfermedades infectocontagiosas que ponían en riesgo nuestra salud y estabilidad.
¿Qué características específicas presenta el paciente infectado de Ébola?
Existen síntomas similares a otras enfermedades, pero el diagnóstico se realizaba a partir de fiebres muy altas, diarreas, vómitos, deshidratación, sangramientos e inconsciencia.
Debe ser una experiencia abrumadora ver morir a tanta gente…
Una epidemia tiene eso, está aquí, allá, por todas partes, no escoge sus víctimas por distinciones, ni razas, ataca a muchos a la vez y aunque los esfuerzos fueron sobrehumanos encontrábamos casos insalvables. Y aunque uno supuestamente está acostumbrado, se sufre mucho cuando ya no se puede hacer nada…
¿Recuerdas alguna anécdota en específico?
Recuerdo muchos sucesos que se mezclan. Los días pasaban y muchas situaciones intimidaban, a veces creíamos que los índices de muertes iban a disminuir y aparecían más, era una pesadilla larga de la que no podías despertar. Al hospital improvisado llegó una vez una gestante que logramos salvarla del Ébola, pero requería de una transfusión de sangre, y nosotros teníamos a disposición sueros, sales de rehidratación… pero sangre no, esa debía comprarla el que la necesitara, así que esta paciente no contaba con los leones* suficientes y podía morir. Los cubanos rápido hicimos una colecta y le compramos 500 ml, fue así que los nativos se dispusieron a pagar los otros 500 que hacían falta.
En medio de esta tragedia, en qué se piensa?
Mira, en medio de esa tragedia se piensa en la familia, en los seres más queridos, en la distancia…Se piensa en el dolor de ver a esos niños y mujeres embarazadas padeciendo, sufriendo, muriendo, al igual que otros salvándose, porque tuvimos también esas grandes alegrías, de saberlos recuperados. Se piensa en muchas cosas, en los riesgos y en la responsabilidad no solo como profesional sino como ser humano, de hacer lo mejor posible por alejarlos de una muerte inminente.
A pesar de tantos infortunios les queda la satisfacción de haber cumplido con lo prometido…
Tienes razón, salimos con un compromiso y a pesar de que perdimos a miles de hermanos de esa nación también salvamos otros tantos que hoy dan gracias a todos los esfuerzos reunidos de varias partes del mundo, porque no era solo Cuba, se recibía ayuda de otras latitudes, fuimos a combatir esa epidemia y ahí están los resultados.

La Medicina Cubana tiene ganado un lugar cimero ante la Organización Mundial de la Salud y ante el orbe, luego de haber prestado esta ayuda para combatir esta epidemia, se prestigia aun más; qué se siente ser uno de los protagonistas de este logro.
Se siente mucho compromiso, mucho orgullo saber que he sido escogido para cumplir una misión de esta índole. Creo que todos los que tuvimos esa experiencia, quedamos satisfechos por todos los esfuerzos entregados, por las vidas salvadas.

Una vez en suelo patrio, qué piensas hacer?
Me gustaría seguir haciendo lo que hago, cumpliendo con mi deber en el Policlínico Docente Dr. Faustino Pérez Hernández en Buey Arriba y dispuesto a prestar mis conocimientos en función de los necesitados donde sea oportuno.
*leones: moneda nacional de Sierra Leona.







